He de confesar que tengo una ligera obsesión con todo lo que tiene que ver con Enrique VIII. Por eso cuando encontré esta versión algo antigua de la historia de Ana Bolena, no pude dejar de verla. Pues bien, esta es una Ana diferente. En la actualidad es muy aceptada la teoría de que la reina Ana era inteligente, decente y que llegó a amar al rey profundamente. Aquí sin embargo, prolifera la versión de una mujer interesada políticamente, enamorada del poder y el reconocimiento que se enamoro sí pero no demasiado. Y Enrique, pues Richard Burton logro un rey decidido, algo corriente por decirlo así pero contenido, con el poder en la mano y la voluntad de levantarlo en contra de cualquiera pero sin llegar a ser exuberante. Creo que por eso lo nominaron a un premio de la academia, pero también fue el propio Burton que odio la mesura que se observó en la pantalla.

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