Cambios de pareja, cambios de vida y cambios de valores. Un grupo de personajes enlazados entre sí, van cayendo como fichas de dominó en el amor, el desamor y la realidad.

Para continuar con el fin de semana de Woody Allen, decidí visitar este guión maravilloso. Lo califico así porque hace lo que todos los guiones deberían. A mí por lo menos, me dejo la sensación de haber espiado un rato en la vida de otros en un punto en el que sucedían cosas fuera de lo común; rupturas, visitas a una vidente, nuevos trabajos, perdidas y un sinfín de modificaciones una después de la otra. Y al mismo tiempo no hay una conclusión, ellos seguirán viviendo y las piezas del dominó continuaran cayendo y ordenándose y reordenándose una y otra vez como la vida misma. En esta ocasión Allen es más bien un director voyerista que sorprende a sus personajes haciendo algo más que dirigirlos en escenas y diálogos super estructurados. Visítenla de nuevo es complicada pero sumamente interesante y entretenida.

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