Archive for mayo, 2011


Esta película es acerca de armar rompecabezas y ganar un torneo de rompecabezas.  NO.  Esa sólo es la excusa de Natalia Smirnoff para contarnos la historia de una mujer en una nueva etapa de su vida. Esta película resulta muy personal, ya que presenta la batalla a la que toda mujer latinoamericana en las últimas décadas se ha enfrentado: ¿Qué hago cuando mi papel de madre ya no es necesario?

María del Carmen lo resuelve con un pasatiempo que poco a poco le brinda una nueva perspectiva acerca de la vida, de su familia y de su propia persona.  

La película es entretenida y cuando se observa con un ojo crítico creo que cualquiera puede reflejarse en ella o encontrar alguno que otro familiar metido en la película también. ¿Tíos cuando hicieron una película argentina?  Dejando las bromas de lado, me parece que el mensaje que logre captar es que hay que estar disponible para uno mismo y disfrutar cualquiera cosa, por absurda que parezca, que nos brinde placer y bienestar que necesitamos.

Watanabe es un joven cuyo mejor amigo se suicida y años después se encuentra con la que fuera  el amor de la vida de su amigo. Ella está perturbada y él vive entumecido y adormilado hasta que descubre que puede amarla.

Profundamente melancólica y en ocasiones dolorosa. La película lleva un ritmo propio, ajeno quizá al deseo de entretener. Más que alguien contando su historia, me hace pensar en un recuerdo. Se ayuda de una dirección distanciada, y una fotografía que mezcla la luz y la obscuridad para representar a los personajes y como ninguno de ellos es enteramente sano o enteramente trastornado. Nunca he sido fan del cine japonés pero encontré que está película movió algo en mí, tal vez mi gusto por el cine que renace cada vez que algo interesante sale en pantalla o tal vez recuerdos que pensé que ya no tenía.  Tokio Blues es muy cinemática, casi no hay diálogos, se trata más bien, de dejar que la historia fluya a través de las diferentes escenas. Mi toma favorita es cuando el personaje principal está recargado en la pared de una piscina pública, dentro de la acción y totalmente ajeno a ella al mismo tiempo. Quizá esa sea la forma de resumir esta película. Vale la pena escuchar la música al final ya que bajo el contexto de la película, ayuda a crear el mismo efecto de melancolía y soledad.

En Cannes, se están llevando a cabo una serie de homenajes a mi director favorito: Stanley Kubrick.  Por esto yo lleve a cabo mi propio homenaje viendo Naranja Mecánica.  La premisa es muy simple ¿La maldad o la bondad son innatas o aprendidas? Una idea que Kubrick desarrolló en varios de sus proyectos, como en mi favorita de todos los tiempos Barry Lyndon, Casta de Malditos o Full Metal Jacket, por nombrar algunas.

Hoy, podemos ver Naranja Mecánica y resulta igual de impactante que en 1971. No sólo por la violencia a la cual de alguna u otra manera nos hemos acostumbrado en el cine, sino por la arte que hay detrás.  Kubrick le dio una forma muy simple, lineal, limpia, encuadres casi perfectos incluso en escenas con muchos personajes. En mi opinión ese es el punto que hace que Kubrick sea uno de los mejores directores de cine. Era capaz de contrastar su propio punto de vista (obsesivo, sobre cuidado, casi perfecto) con una historia y personajes llenos de defectos que rayaban en lo imperdonable. El contraste influye en estos dos aspectos, hace más terrible el comportamiento de Alex, mientras que la dirección de Kubrick parece más artística, con más sentido y llena de significado.

Kubrick es un artista, que logró comprometerse con su visión del arte, desde el guión hasta en cuál sala debía proyectarse su película. Su pasión por una historia, su compromiso con su trabajo y su obsesión con el detalle hacen que su obra siga  vigente y que continúe viéndose una y otra vez.

Por eso creo que todos los homenajes que le hagan y se dediquen a transmitir su obra a diferentes audiencias valen la pena.



Cuando vi esta película, no pude contenerme y la compré. Es un thriller político, con vueltas de tuerca y un final inesperado ¿Qué la hace especial?

Roman Polansky. La línea del título no es la que más me gusta, pero creo que define tanto la película como a su director. El escritor fantasma es sobria, es lenta, le da vueltas a tu cabeza y ni siquiera te das cuenta.  En la línea de cualquier thriller este es muy bueno porque se acerca a una realidad muy palpable, lo que hay detrás de la popularidad y la promesa de la esperanza. Polansky logra crear un mundo que podría ser cierto pero que es ligeramente diferente, al estilo del realismo mágico y lo logra con planos muy encuadrados, casi no hay música y gracias a Dios nadie siente la necesidad de explicarte qué está pasando.  Los personajes tienen motivaciones diferentes como la lealtad, la integridad, el status quo. El final es impactante, nunca había sido tan interesante la forma en que una nota pasa de mano en mano. Esta  película seguro es la favorita de cualquiera a quien le interesen las teorías de conspiración.


Pues bien, me di a la tarea de revisitar  “El ciudadano Kane” ya que cumplió 70 años de su estreno.  Puedo decir honestamente que siempre me ha gustado pero la pregunta es: ¿Por qué es considerada una de las mejores películas que se han hecho? La respuesta que me doy a mi misma puede ser muy simple y muy compleja al mismo tiempo. Todo en el ciudadano gira en torno a la historia, es decir la dirección de Welles, su caracterización, la fotografía, la música. Todo es totalmente homogéneo pensado cuidadosamente en destacar ciertos puntos de la historia. Además un poco de polémica no le hace daño a ninguna leyenda. Se dice que el guión de Citizen Kane está basado en la vida de un empresario, quien se negó a ver la película y trató de comprar todas las copias para destruirlas. Welles alegó al estudio su derecho a la libertad de expresión y ganó. La película se distribuyó y fue aclamada y destruida por la crítica especializada pero Hollywood nunca volvió a darle a Orson Welles la libertad creativa que tanto necesitaba y su carrera se apagó. Tal vez, las repercusiones que tuvó en Welles está batalla influyan en el ánimo de los críticos, pero a mí me hace sentir nostalgia, por lo que pudo haber llegado a hacer. Si a los 24 años filmó esta película que no hubiera podido haber hecho después.


Water for elephants

  • Una historia de amor que vence las dificultades  (check)
  • Robert Pattinson  (check)
  • Una elefanta muy tierna  (check)
  • Un malvado hombre celoso  (check)

Esta película tiene todos los elementos necesarios para la historia de amor épica y aún así, en mi opinión le falto un poco.  Algo no está en la relación entre los amantes, tal vez unas cuantas miradas furtivas en la edición no hubieran hecho daño.  Tal vez es el hecho de que ella lo mira como si mirara un bichito muy lindo y no un joven del que puede enamorarse, o es sólo que la química no está.  Puede ser además que a los 27 me estoy volviendo muy cínica, nada a comparación de cuando vi Titanic a los 13 y lloraba porque Jack no logro sobrevivir. Él y otros 1500 no lo lograron. Sí, creo que soy un poco cínica. Pero hay que reconocer que el villano de Waltz es realista. Vive en un círculo vicioso de impulso y culpa que es tan verdadero que estoy segura muchas vieron a sus maridos en él.  Y además hay un elefante que logra lo que la historia de amor no puede, conmover con su inocencia, su grandiosidad y su indefensión.